
El intenso silencio me dice que ahora más que nunca te necesito y mi cuerpo se desangra interiormente. El sosiego de la noche que me sofoca me hace recordar el secreto de mis sueños y la oscuridad las caricias que nunca dibujaste en mi piel. Y duele. Duele verte caminando de la mano de una cualquiera, porque cuando el amor es secreto duele más que ninguno. Me seduse el sabor de tu cuerpo aún conociendo lo que me dicen tus palabras subsisto aferrada a la esperanza. Las mentiras de mi culpa me acusan que ya no te busque y mis labios se aprenden el libreto de una novela de mentiras. La arena del reloj desaparece. Mis pies flotan sobre la liviandad del aire y duele. La calle observa como lentamente voy caminando.Y pienso, trato de comprender porque me duele tanto el no saber si alguna otra noche dormiremos juntos o si por siempre despertaremos recordandonos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario